Bajo la alfombra siempre hay restos arqueológicos.

Lo curioso de las pipas de coco es que no existen, alumbran la inexistencia de un mundo creado en mi mente, del cuál no sé nada…al menos cuándo estoy despierto…

¿O sí existen?Dicen los delfines que son unos cocos verdes. Me gusta el verde. Segovia y Gomorra está abrumada de verde en sus alrededores. Precioso. Pero, a lo que iba: ¿Qué existe?

Los estudiantes llevamos siglos padeciendo, sufriendo, batallando…la hambruna del fin del mes. Todo este histerismo formado alrededor de la escasez de alimentos, lo vivimos nosotros cada 20 de cada mes. Nuestros frigoríficos lloran cuando tienen una o dos valdas llenas. Lloran de alegría: “Joder, sirvo para algo”. Malabares económicos para mantener un nivel de vida bueno..pero, ¿qué es eso?. Porque yo no veo nivel de vida en el número de zapatos por individuo, sino en el número de gente y libros cercanos. Con los que relacionarse, vaya. No me veo diciéndole a un zapato: -“Tío, esto huele mal, aquí se masca la tragedia, son las 10 de la mañana y no sabemos nada de éste”. “-Oh..¿huele mal?Lo siento macho, soy yo…”.

Miro extrañado como gente, que no tenía de comer antes de esta huelga, demoniza a los transportistas por no permitir que llegue un alimento que luego, no pueden comprar. Veo a personas que, andando por la calle, se quejan por no poder coger el coche, porque la gasolineras están vacías de combustible. Sí…ahora andan. Cuándo el precio de la gasolina subía y subía, ellos sólamente se agachaban.

¡Señorxs!¡Levántense de su cómodo sofá, y salgan a la calle, que es de todos!Y griten: “¡Sesentayocho!”.

¡Qué manía tiene la gente de venerar a quién más billetes tenga!Oigan, tengo 157 monopolys, ¿puedo ser su becerro de oro?. Viven en sus casas, pero la realidad que comen cada día está muy lejos de su vis a vis. Coches enormes, casas con vista al mar(se de paciencia para pagar), artilugios para mejorar su cuerpo, políticos (todos) fantoches…Ante esto último tengo la solución: Armas de Dimisión Masiva. Pero para lo del culto al cuerpo tengo otra…

…de veras, he estado tiempo reflexionando acerca de ello, y creo que he encontrado la operación de cirugía perfecta para todos aquellos a los que la espiral del sulencio les conduce a intentar “ser normales”(si lees rápida y gangosamente las dos palabras entrecomilladas, podrás descubrir la palabrota que me guardo para ellos).

La Solución Definitiva: “¿No te gusta tu cara?¿Tus formas hacen que tengas que sientas como entre dos sillas, o sea, incómodo e infeliz?¿Antepones el bienestar de tu cuerpo con tal de entrar a formar parte del ejército de autómatas?¿Tus tetas no les gustan a los obreros de tu calle?¡¡Pues transplántate la mente!!Lo tuyo es psicológico….FIN.

Una vez conseguida la confianza plena en sí mismo, puedes pararte a pensar…en tu propia evolución. Puedes pensar en tí como individuo, pero no te engañes, no estás solo. Ahora te invito a que busques el concepto de “individuación”, acuñado por C.G. Jung.

Bueno, pues ahora vamos con algo completamente diferente: el artículo terminó.

Olivier Boigandreau

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